CD Mojados y Villa de Simancas se enfrentan este jueves a partir de las siete de la tarde en la final del XXII Trofeo Diputación

 

 

“Paso a paso. No concibo ninguna otra manera de lograr las cosas”. Esa frase, pronunciada en su día por Michael Jordan, le viene al pelo a los dos finalistas del Trofeo Diputación de este año. Despacito y sin pausa, y sin hacer demasiado ruido, Mojados y Villa de Simancas llegan al último partido tras superar a sus respectivos rivales en cuartos y semifinales.

Al equipo de Jaime Bermejo, que se deshizo con facilidad en cuartos de un Betis que cayó derrotado por cuatro tantos a uno, le tocó verse las caras en la segunda ronda con el campeón de las tres últimas ediciones, el Real Valladolid Promesas, del que se vengó por la final del año anterior ganando en penaltis gracias a Jaime, su portero, que detuvo uno de los lanzamientos desde los once metros.

Por su parte, los chicos de Diego Macón, tras superar al CD Pedrajas con la segunda máxima goleada del XXII Trofeo Diputación hasta el momento y resolver ante el Atlético Tordesillas la semifinal en veinticinco minutos, llegan a una final que no jugaban desde hacía tres años, donde perdió por siete goles a tres ante el filial blanquivioleta.

Con la intención de ganar por primera vez en su historia este trofeo, la convocatoria simanquina queda formada por: Asenjo, Guzón, Zapa, Arroyo, Álex, Gonzalo, César, Kelvin, Jorge, Gallego, Ivi, Manu, Nano, Espeso, Fabio, Juli, Mongil, Diego Gil, Alvarito y Kiko.

Ambos equipos se plantan en la final gracias a una perfecta actuación en defensa en los partidos disputados, por lo que se prevé una de las finales más igualadas de las últimas temporadas, que se basará en el acierto goleador de ambos equipos, que querrán, por igual, dar ese pasito más para que el sueño se convierta en realidad.

 

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