El jugador, que también puede actuar como central, llega tras un año parado por una lesión pero con ganas de aportar al nuevo proyecto liderado por Pablo Gil

 

Tomás Gómez Álvarez (14-04-1995) es la duodécima incorporación a las filas del primer equipo del Villa de Simancas. El joven jugador llega tras estar un año parado por una lesión de hombro a pesar de recibir ofertas de clubes de Regional de Aficionados como el Betis CF y el Mojados. Formado en las categorías de UD Sur, Betis CF y CD Arces, en su primer año en categoría Senior militó en el Universitario –realizó pretemporada con el Atlético Tordesillas–, marchándose a final de la misma al Juventud Rondilla, con el que campeonó en 2ª Provincial, y continuó una campaña más en el club una categoría por encima.

Se trata de un lateral zurdo rápido, con llegada por banda, con buen juego aéreo y gran golpeo con la pierna izquierda. Jugador muy físico y potente, le gusta más “poner un buen centro que meter gol, y voy fuerte al choque”, explica. Llega a Simancas con la necesidad de recuperar la ilusión tras vivir una temporada dura anímicamente en el Juventud Rondilla: “tengo una espina clavada desde entonces, mi motivación estaba por los suelos y necesitaba la llamada de alguien… y fue cuando Pablo se acordó de mí. Me convenció el proyecto, consulté con gente cercana a mí y al club y decidí apostar por el proyecto”, resume.

De la campaña espera, en lo personal, “aprender más de fútbol tanto táctico como individual”, para así aumentar su nivel y su físico, algo que para él está siendo muy importante tras la lesión y el largo tiempo de recuperación. En lo colectivo, afronta el año con la esperanza de encontrarse, sobre todo, “un equipo unido”, asegura. “He conocido varios clubs, me he enfrentado contra otros muchos y he podido comprobar que los equipos que están unidos y en los que hay una competencia sana llegan lejos”, y espera que sea esa unidad lo que les haga “progresar individualmente y colectivamente” para que así se vea reflejado en la clasificación.

Para ello, se compromete a aportar sobre el terreno de juego “máximo esfuerzo y compromiso en cada partido que juegue, como siempre he hecho”. Al igual que “solidaridad y palabras de ánimo” hacia sus compañeros “en todo momento”, algo que considera clave: “que un compañero te anime en cada jugada, tanto buena como mala, es lo mejor”, explica. ¿Y en el vestuario? “Aportaré respeto y humildad, que es como se hacen los amigos y compañeros de verdad… y alguna broma que otra también, no todo va a ser cariño”, dice, entre risas.

Recién llegado al club y al equipo, y con muchas cosas aún por descubrir, ya ha empezado a sentirse a gusto: “la gente es amable y comprometida”, finaliza. Y haremos todo lo posible porque así siga siendo, ¡bienvenido a tu nueva casa!

 

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