El jugador asturiano aterriza en el Villa de Simancas procedente del CD Tuilla, y se compromete con el equipo de Pablo Gil para la presente temporada

 

 

Alberto Veintimilla Macián (28/06/1993) es el nuevo delantero del primer equipo del Villa de Simancas. El futbolista, que llega procedente de la Tercera División Asturiana Grupo 2, ha militado también en el Condal Club y Atlético Lugones, entre otros. Recién llegado a una Comunidad Autónoma desconocido para él por temas laborales, aterriza en Los Pinos con una cosa clara: “quería seguir haciendo lo que más me gusta, que es competir y jugar al fútbol”, y ese fue el momento en el que “Pablo Gil se interesó en mí”, resume.

Con sólo una semana de entrenamientos a sus espaldas en el equipo franjiblanco, ha convencido a cuerpo técnico y el equipo le ha convencido a él. “Los compañeros me han acogido muy bien desde el primer día”, explica, y ése otro de los motivos que le han llevado a hacer de Simancas su nuevo hogar futbolístico. “Veo buen ambiente, algo muy importante en un vestuario”, resume. En lo personal, se compromete a “dar lo mejor” de sí mismo, “para ayudar al equipo a estar lo más arriba posible y seguir mejorando todo lo que pueda día a día”. No tiene prisa en marcarse un objetivo ni en hacer lo mismo con el equipo, “hay que ver cómo se va desarrollando la temporada para saber qué objetivo nos marcamos, pero siempre soy ambicioso. Ojalá podamos estar muy arriba”, aclara.

Desde el cuerpo técnico de su anterior equipo, le definen como un delantero fuerte y trabajador para el equipo, y con buen juego aéreo, algo que ya ha demostrado en los dos partidos amistosos que ha disputado. Además, “es un buen ‘9’ con gol, y un currante del fútbol. Un buen fichaje”. A sí mismo se define como un jugador “atacante polivalente, completo, con recorrido, trabajo, sacrificio, muy competitivo, capaz de generar juego y ocasiones para el equipo, y que busca el gol siempre”.

Llega a Simancas consciente de lo que quiere y lo que está dispuesto a aportar. “En el campo soy competitivo al máximo en todo momento, siempre quiero ganar, soy muy exigente conmigo mismo y quiero mejorar siempre para poder tener mejores resultados, y trato de aprender de todas las situaciones”, explica. ¿Y fuera del terreno de juego? “Me considero una persona responsable, bastante tranquila, extrovertida, divertida y familiar, e igualmente exigente para lograr los objetivos que me propongo”, finaliza.

Competitividad y exigencia, principios que seguro darán muchas alegrías a los aficionados simanquinos. ¡Bienvenido a tu nueva casa, A. Veintimilla!

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